El día en que el PSOE comience a mirar hacia fuera de la ventana y a enterarse de qué es lo que mueve a todos esos potenciales votantes que se quedan en casa, ese día las cosas comenzarán a cambiar.
El día en que el PSOE abandone la estrategia de la confrontación, que el "y tú más" no conduce a ninguna parte, ese día las cosas comenzarán a cambiar.
El día en que el PSOE se dé cuenta de que desde el otro bando se acusa al PSOE de las mismas cosas y con los mismos argumentos, y de que en ese otro bando hay el mismo número de personas, que no son cuatro gatos, ese día las cosas comenzarán a cambiar.
El día en que el PSOE vea la viga en el ojo propio, ese día las cosas habrán cambiado.